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De acuerdo con Eurostat, los precios del alquiler en la Unión Europea aumentaron un 3,1 % interanual al cierre del tercer trimestre de 2025, prolongando una tendencia alcista que se mantiene de forma continuada desde 2010. Este crecimiento sostenido responde a un desequilibrio persistente entre oferta y demanda que se intensifica en determinados mercados. Sin embargo, este comportamiento no es homogéneo a nivel global, lo que permite identificar diferencias claras entre Europa, Estados Unidos y otros focos de presión previstos para 2026.
Analizar dónde crece con mayor rapidez la demanda de alquiler ayuda a comprender cómo se están redefiniendo las decisiones residenciales y qué factores condicionarán el mercado en el corto plazo.
Europa: escasez estructural y presión sostenida
El mercado europeo del alquiler continúa condicionado por una limitación de oferta. Según el informe Emerging Trends in Real Estate Europe 2026, elaborado por PwC y ULI, la reducción de la financiación destinada a nueva construcción durante 2024 y 2025 tendrá un impacto directo en el volumen de vivienda que entrará en el mercado en 2026. Esta restricción coincide con una demanda que sigue creciendo, especialmente en grandes capitales.
Ciudades como Londres, Madrid, París o Berlín concentran buena parte de esta presión. De acuerdo con PwC, estas áreas urbanas seguirán atrayendo población internacional, profesionales desplazados y estudiantes, sin que la oferta disponible consiga absorber ese flujo. Como resultado, se proyectan incrementos del alquiler de entre el 4 % y el 6 % en las principales capitales europeas durante 2026.
El sur de Europa presenta un dinamismo aún mayor. Según los mismos informes, países como España, Portugal y Grecia combinan una oferta limitada con una demanda creciente vinculada a estancias flexibles, movilidad laboral y perfiles internacionales. Este fenómeno intensifica la competencia por el alquiler residencial y refuerza la tendencia alcista en precios.
Concentración urbana
Más allá de los datos agregados, la demanda de alquiler en Europa se concentra de forma muy marcada en entornos urbanos. Las capitales y áreas metropolitanas actúan como polos de atracción continua gracias a su conectividad, oportunidades laborales y ecosistema educativo. Aunque algunas zonas periféricas comienzan a absorber parte de esta presión, el desajuste principal persiste.
Según los análisis de PwC, la falta de vivienda disponible en núcleos urbanos seguirá siendo uno de los principales factores que explican el crecimiento de la demanda en el mercado del alquiler europeo, con especial impacto en jóvenes, estudiantes internacionales y trabajadores desplazados.
Estados Unidos: una fase de estabilización del alquiler
El comportamiento del mercado estadounidense muestra una evolución distinta. Según datos de Zillow Research, el fuerte impulso en la construcción de apartamentos multifamiliares durante los últimos años empieza a equilibrar la relación entre oferta y demanda. Como resultado, el alquiler de este tipo de vivienda crecerá apenas un 0,3 % en 2026, tras un 2025 marcado por la estabilidad de precios.
En algunas ciudades del denominado Sun Belt, como Austin o Phoenix, Zillow señala incluso posibles ajustes a la baja, consecuencia directa del exceso de oferta acumulado. Este escenario contrasta con la situación europea, donde la escasez sigue dominando el mercado.
No obstante, esta moderación no se traslada a todos los segmentos. Según Zillow, el alquiler de viviendas unifamiliares aumentará alrededor de un 2,2 %, ya que las altas tasas hipotecarias continúan dificultando el acceso a la compra y prolongan la permanencia de muchos hogares en el mercado del alquiler.
Dos velocidades en el mercado global del alquiler
La comparación entre Europa y Estados Unidos evidencia dos modelos distintos. Mientras el mercado europeo se enfrenta a una demanda que crece más rápido que la oferta disponible, el estadounidense entra en una etapa de ajuste progresivo gracias al aumento del parque residencial en alquiler.
A escala global, Knight Frank estima que los precios del alquiler prime crecerán en torno al 3,5 % de media en 2026, una cifra que refleja una recuperación tras la volatilidad posterior a la pandemia. Este dato confirma que la demanda sigue activa, aunque con comportamientos regionales muy diferenciados.
En mercados con alta presión sobre el alquiler, la profesionalización de la gestión se convierte en un factor diferenciador. Herramientas como Arrento by Lodgerin, un Property Management Software especializado en alquiler, ayudan a centralizar la operativa e incrementar la ocupación.
Una demanda que marca el ritmo del mercado
Las previsiones para 2026 apuntan que Europa concentra el crecimiento más rápido de la demanda de alquiler, impulsado por la escasez estructural de vivienda y la concentración urbana. Por su parte, en Estados Unidos, el mercado se muestra más equilibrado, especialmente en el segmento multifamiliar, aunque ciertas tipologías mantienen presión.
Comprender estas diferencias regionales resulta esencial para anticipar movimientos del mercado y ajustar estrategias en un escenario donde el alquiler se consolida como una opción central. Mientras en Europa la falta de oferta sigue definiendo la tendencia, en Estados Unidos la capacidad de absorción introduce un escenario más estable para el inquilino.










